Las PAS y la culpa

El sentimiento de culpa no es exclusivo de las PAS; es propio del ser humano en general. Cuando una persona es mínimamente responsable de sus actos, mínimamente sensible a lo que le rodea, acostumbra a lidiar con las situaciones de la forma que su cerebro mejor acepta: la culpa.

Sin darnos cuenta, asumimos los errores propios y también los ajenos; lejos de asumirlos como parte de nuestro aprendizaje vital, los convertimos en una carcoma diseminada por todo nuestro cuerpo. Pero ¿Qué le ocurre con la culpa a una persona que ya vive cargando con el peso del mundo a sus espaldas por exceso de neuronas reflejo?

Vamos a explicarlo con una metáfora visual. Imaginad un ser humano cualquiera portando una mochila de gran peso a sus espaldas (una bola del mundo hecha de cemento sería muy representativa). Ahora imaginad que, además, se le sienta un elefante grande encima. ¿A dónde creéis que va esa persona? Efectivamente. Al suelo. Intentad levantaros con la mochila y el elefante a cuestas. Te duele el lumbago y te petan las rodillas mientras sigues luchando por erguirte, para parecer “normal”. Pero no puedes ser normal con toda esa carga, vas ladeado, doblado literalmente mientras la gente te mira con aire de: “¡pues si que se agota por nada, este sensiblero!”. (No les culpes, ellos no pueden ver ni tu mochila ni tu elefante. Así que solo creen que simplemente no puedes hacer ni el mínimo esfuerzo por ponerte derecho.

Ahí es cuando te sientes derrotado porque tu “síndrome del salvador” del mundo se está viendo mermado. Apenas puedes con tu cuerpo y mucho menos con la mochila y el elefante. Y ahora te sientes culpable por lo que le ha sucedido a cualquier persona a tu alrededor y además un poquito de culpa extra por no poder levantarte y ser un “flojo”.

Todo me provoca culpa en un grado diez veces mayor que a una persona no PAS:

  • No puedo ayudar a alguien -> culpa
  • No me dejo pisotear cual alfombra -> culpa
  • Digo que “no” a alguien -> culpa
  • Digo que “si” a alguien -> culpa porque no he hecho suficiente y no ha ido bien
  • No he ayudado a alguien porque por una vez me he intentado priorizar a mí -> culpa
  • Cuido de mis padres enfermos, pero me tomo un día bonito para mí ->culpa
  • He hablado mal a alguien -> súper culpa (y la gente mirándote mal porque como no están acostumbrados a verte enfadado, te conviertes en la peor persona de repente para ellos. Y eso también te mata, de culpa)
  • No he llegado a tiempo al fallecimiento de alguien –> culpa

La culpa de una PAS suele estar más orientada a lo que no hemos hecho por los demás, que enfocada en nosotros mismos. Nos perdonamos mucho más el no cuidar de nosotros, no priorizarnos, no protegernos, de lo que no hacemos por los demás. Si además hacemos daño de verdad, estaremos muertos en vida durante un buen tiempo.

¡Seguimos conociéndonos!

 

Colaboradora

CGE

Psicóloga, escritora y PAS.

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